Jésica Hereñú, la modelo más caliente de la casa de "Gran Hermano 2011" sigue sin pasar desapercibida. La modelo mantiene cautivo a la platea masculina con sus curvas y ahora se animó a confesar ciertas intimidades.
La infartante modelo aseguró que recibe, contantemente, invitaciones por parte de los políticos para participar de fiestas privadas: "Son peores los políticos que los futbolistas. Son gobernadores, intendentes y a veces hablan por intermediarios. Se la pasan invitándome a fiestas privadas".
"También me pasó que me han propuesto trabajo a cambio de sexo. Me han dicho eso para obras de teatro y programas de televisión. Cuando te endulzan los oídos y decís que sí al proyecto, te dicen bueno, pero mirá que el que pone la plata quiere estar con la que contrata", detalló Jésica a la revista Paparazzi aunque prefirió no dar nombres.
El galán de "Verano del 98" regresa a la televisión, esta vez para ser el tercero en discordia en una de las ficciones más exitosas de este año.
Nahuel Mutti grabará algunos capítulos en "Sos mi hombre", en el que interpretará al tercero que intentará separar a la pareja de Ringo y Camila, personificados en Luciano Castro y Celeste Cid.
Magui Bravi vivió un 2012 particular e inolvidable. Se consagró ganadora del Soñando por Bailar 2, certamen en que le ubicó en el Bailando 2012, y ahora está entre los seis finalistas.
Anoche, en la gala de la salsa acrobática, Magui brilló en la pista y se emocionó ante los elogios del jurado. La bailarina no pudo sostener las lágrimas al destacar cuánto desea que su madre pudiera verla bailar en vivo.
"La vida no me deja ver a mi mamá. Estoy viviendo el mejor momento de mi vida y ella no está", confesó hoy en un móvil en Este es el Show.
Si bien no contó muchos detalles sobre la internación de su madre, explicó que "está conciente, pero se sorprende cada vez que me ve al lado de Marcelo o cuando me ve bailar en la televisión. Sin embargo, para el adagio se emocionó".
Por su parte, destacó la importancia de su padre y su pareja. "Mi viejo es incondicional, fue mamá y papá a la vez. Y mi novio es mi compañero de vida. Es muy difícil para él, ya que no es del medio y se banca todas".
También habló de su grupo de trabajo con su coach, Nazarena y su partener, Jorge Moliniers: "Nazarena este año fue como una mamá, pasamos mucho tiempo juntas. Ella y Jorge son como una nueva familia".
Por último, y entre lágrimas, habló de su madre: "Yo la amo como es, con todo lo que tiene. Espero que se mejore".
Sebastián Ortega corona un 2012 especial. Su producto, Graduados, fue un éxito en las noches de Telefe y para cerrarlo, decidió hacer una participación especial en su novela.
El productor hará un cameo en el último capítulo que se emitirá el miércoles 19 de diciembre y se trasmitirá en vivo y con público desde el Teatro Gran Rex.
De esta manera, el clan Ortega pasó por Graduados, ya que Ramón "Palito", Evangelina Salazar y Luciana Salazar ya pasaron por la pantalla de la tira que protagonizan Nancy Duplaá y Daniel Hendler.
Desde el primer día sintieron esa conexión mágica que transforma
el trabajo en placer y el atrevimiento en el juego que más los
divierte. Así parecen fusionarse Carina Zampini y Sebastián Estevanez:
con la confianza suficiente para correr los límites una y otra vez, ese
mecanismo que los potencia y los hace ir más allá.
Reunidos para una producción fotográfica exclusiva con CARAS, la pareja protagonista de “Dulce Amor” describe la complicidad lograda en la piel de “Victoria” y “Marcos”.
“Tenemos mucha confianza entre ambos”, dice el galán. “Lo nuestro es química y mucha onda. Trabajar con Carina es como si estuviera con una amiga de toda la vida, y calculo que a ella le pasa lo mismo. Tenemos una conexión increíble. Nos miramos y ya sabemos lo que piensa el otro. Desde el primer día sentimos esa magia”, agrega en charla con la Revista Caras.
Ella no se queda atrás: “Entre nosotros no hay pudores. Lo mismo que se ve al aire es lo que sucede entre ‘Sebas’ y yo. Hay química y naturalidad. Con las escenas más íntimas y románticas funcionamos de la misma forma. Nosotros nos queremos mucho y tenemos una confianza que nos hace trabajar cómodos. Somos de proponernos cosas para hacer y nos cuidamos mutuamente”, asegura.
Además, ambos coinciden en que la pasión que se ve en pantalla “es verdadera“, porque “por medio de los personajes logramos ese juego de fantasear. Con Carina jugamos, nos divertimos. Es lo mejor que te puede pasar”, describe Estevanez.
“Entre los dos funcionamos porque yo acepto las propuestas de Sebi y él logra relajarme. Me lleva a lugares que me divierten mucho. Hay cosas que se ven en Victoria que no se vieron nunca en otro personaje de mí. Creo que él también agarra de mí cierta seguridad. Entonces, nos permitimos jugar con los límites e ir más allá”, acota Zampini.
“Hay una química entre Carina y yo que pasa muy pocas veces en las novelas. Creo que ese erotismo y todas las fantasías que vivimos nos hace más reales, y eso le gusta a la gente. Estamos felices y muy contentos con la repercusión en el público. Es un sueño“, reflexiona el actor.
Reunidos para una producción fotográfica exclusiva con CARAS, la pareja protagonista de “Dulce Amor” describe la complicidad lograda en la piel de “Victoria” y “Marcos”.
“Tenemos mucha confianza entre ambos”, dice el galán. “Lo nuestro es química y mucha onda. Trabajar con Carina es como si estuviera con una amiga de toda la vida, y calculo que a ella le pasa lo mismo. Tenemos una conexión increíble. Nos miramos y ya sabemos lo que piensa el otro. Desde el primer día sentimos esa magia”, agrega en charla con la Revista Caras.
Ella no se queda atrás: “Entre nosotros no hay pudores. Lo mismo que se ve al aire es lo que sucede entre ‘Sebas’ y yo. Hay química y naturalidad. Con las escenas más íntimas y románticas funcionamos de la misma forma. Nosotros nos queremos mucho y tenemos una confianza que nos hace trabajar cómodos. Somos de proponernos cosas para hacer y nos cuidamos mutuamente”, asegura.
Además, ambos coinciden en que la pasión que se ve en pantalla “es verdadera“, porque “por medio de los personajes logramos ese juego de fantasear. Con Carina jugamos, nos divertimos. Es lo mejor que te puede pasar”, describe Estevanez.
“Entre los dos funcionamos porque yo acepto las propuestas de Sebi y él logra relajarme. Me lleva a lugares que me divierten mucho. Hay cosas que se ven en Victoria que no se vieron nunca en otro personaje de mí. Creo que él también agarra de mí cierta seguridad. Entonces, nos permitimos jugar con los límites e ir más allá”, acota Zampini.
“Hay una química entre Carina y yo que pasa muy pocas veces en las novelas. Creo que ese erotismo y todas las fantasías que vivimos nos hace más reales, y eso le gusta a la gente. Estamos felices y muy contentos con la repercusión en el público. Es un sueño“, reflexiona el actor.
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